Estiramiento

Era un sábado soleado en Lima, por la mañana y como de costumbre, salgo a caminar por el malecón. Estaba por el distrito de Miraflores y bajé por un caminito hacia el llamado ‘Parque de la Juventud’. Este parque o espacio más que parque, está especialmente diseñado para deportistas, jóvenes aparentemente. 

No soy ni deportista ni tan joven como la edad me imagino pensaron cuando se les ocurrió poner el nombre, pero claro que tengo el ingreso permitido. Fui directo a las barras para colgarme y estirarme. Es desestresante al máximo. Además de relajar el cuerpo, entiendo que ayuda a la columna y más allá. Por ahora es lo único que puedo hacer en este parque. Además de sorprenderme con la fuerza y agilidad de ciertos hombres (el 99% son hombres por algún motivo) que vienen a realmente hacer uso del espacio. Y qué mejor que frente al mar. 

Los que son de mi generación habrán visto la serie de Maxwell Smart el Agente 86. Y si recuerdan y eran super fanáticos como yo, hay un capítulo que ‘Kaos’ captura a Max. No recuerdo si también a la 99 o al jefe, pero había alguien más con él. Y los empiezan a torturar para que hablen. 

La tortura era en unas máquinas. Amarrados de brazos y piernas, los empiezan a estirar. Así como yo en mis barras miraflorinas. Y Max, más allá de sufrir y decir lo que ‘Kaos’ quería lograr con semejante tortura, era disfrutarlo. 

-Pueden ponerlo más fuerte por favor.

Bueno, parece que sentí lo mismo que el Super Agente 86.

Luego de mi intermedio de estiramiento en plena caminata, entro al baño antes de subir y seguir mi camino y me cruzo con una chica muy jovencita que se graduaba de alguna escuela y sale del baño con un vestidito blanco, bien peinada, algo maquillada y especialmente producida para las fotos que suelen hacer en estos eventos. Aprovechan el escenario natural del mar para tomarse fotos. La chica sale del baño mientras yo entraba. Su papá la esperaba afuera. 

-Papito ya estoy, agarra esto, le dice entregándole su casaca.

Y ya lista, suben juntos para la foto. 

Me acordé de mi papá, cuando yo tenía cinco años, estaba en kinder. Me metieron a clases de ballet y tap. Así que mi papá me recogía del kinder y me llevaba a las clases. Al llegar al cole, entraba al baño para cambiarme con mi tutú rosado y un moño en el pelo con una malla rosada también. Me alistaba y nos íbamos a las clases.

Mi papá me recogía y me llevaba a todos lados.

Escuchando salsa en el auto, hasta que crecí y escuchábamos Radio Doble 9 y me decía que era rock fuerte, que estaba bueno. No sé si realmente le parecía bueno o quería complacerme.

Estiramiento