Live goes on?

Al parecer sí, pero es súper raro todo. En estas semanas de cuarentena vengo trabajando casi como siempre en horas diarias, con diferentes procesos y diferentes estrategias claro está, pero es por eso que dentro de todo, mi rutina no ha cambiado al 100%. Así que mi vida como tal, no está tan alborotada o incontrolable.

Lamentablemente parte de esta realidad, como en cualquier realidad, es la muerte y ha habido algunas cerca. La mamá de una amiga cercana, el papá de alguien parte de la familia… pero debo admitir que la que más me chocó fue la de un compañero del salón de mi colegio. No lo veía hace muchos años, pero es de mi colegio, de mi salón, de toda la vida, es de esas amistades que no importa los años que pasen, siempre seremos como hermanos. Hermanos que no se ven seguido pero siguen siendo hermanos… Y murió a una edad que no se supone deberías morir, dejando a una familia que recién empezaba a formarse.

No hubo forma de abrazarnos. De acercarnos a los amigos que habían perdido un ser querido. De llorar juntos. O de reírnos recordando. De darles un poco de alivio dentro de lo que están pasando.

Súper raro dar muestras de cariño por whatsapp, decir lo siento en un comentario de redes sociales. Pero déjenme decirles que pandemia o no, cada vez lo siento más común y bueno, al fin y al cabo es una forma de expresión, que tampoco diré está mal. Al menos para mi que hablo menos y escribo más, me va bien. Pero sí es súper raro, y sí, live goes on, de forma disitinta a lo acostumbrada pero ahí va, avanzando, atropellando, esquivando… y sin dejarnos un poco de tiempo para darle el alcance y decirle hey! Aquí estoy y estoy a tu ritmo, let’s go!

Live goes on?