Hoy no estoy para esto

Y cuando lo vas a estar, ¿lo sabes?

¿lo intuyes?

¿quieres saberlo?

¿te da igual?

Mejor scrolleas y ¿te olvidas un rato de todo?

Si hoy no estas listo, 

es muy probable que no sepas cuándo lo vas a estar y es porque no tienes cómo saberlo.

Hoy no estoy para hablar contigo.

Hoy no estoy para tener esta conversación.

Hoy no estoy para asistir a esa reunión.

Hoy no estoy para salir a cenar.

Hoy no estoy para salir a bailar.

Hoy no estoy para visitarte.

Hoy no estoy para escribirte.

Lo haré cuando esté listo.

Pero el problema es que puede que nunca lo estés, si no pruebas, si no haces, si no dices, si no caminas, si no corres, si no empiezas.

Si no empiezas.

Nunca se me hubiera ocurrido que la palabra empezar fuera tan importante. Es la única acción que te lleva a algo. Que te acerca a lo que quieres para que no se quede solo en un sueño, en una idea, en un concepto, en un que hubiera sido si.

Te pasa que alguna vez o muchas veces dices que nunca tienes tiempo para nada. Para nada. Piensa qué es ese nada, es justamente lo que te llena, lo que te gusta, ese nada es todo. Ese tiempo que no le das a lo que te gusta porque dices que no tienes un minuto en tu vida, te puede estar quitando algo importante, algo que te llena.

La próxima vez que pienses

hoy no estoy para eso

piensa que mañana puede que tampoco.

Todos tenemos algo para sanar

algo por solucionar

algo por olvidar

Pero si vas a esperar estar bien para hacer las cosas, podría pasar que sigas esperando.

Hazlo.

Mándate.

Total.

Hoy no estoy para esto

Tell me cuando cuando cuando

Unos cuantos cuandos ¿no le hacen mal a nadie? U never know…

Cuando pague mi tarjeta de crédito viajamos todos.

Cuando tenga más plata arreglamos la casa.

Cuando baje 3 kilos empiezo a usarlo.

Cuando baje el trabajo nos vamos de viaje.

Cuando vayamos a un bar bonito me lo pongo.

Cuando aprueben el proyecto conversamos.

Cuando salga temprano del trabajo nos vemos.

Cuando esté cerca de tu casa te paso la voz.

Cuando baje mis deudas nos mudamos.

Cuando llegue fin de mes lo compramos.

Cuando puedas avísame.

Cuando puedan todos nos reunímos.

Cuando no esté cansada salimos.

Cuando me hable le digo.

Cuando salga el sol arreglamos la terraza.

Cuando haga frío vamos a salir menos.

Cuando me quede sola sigo leyendo mi libro.

Cuando sea mayor me voy unos meses a Europa.

Cuando nadie me moleste vuelvo a escribir.

Y así nos podemos pasar la vida de cuando en cuando. Me pasa. Me ha pasado y me seguirá pasando seguramente. Pero ya ven ahora, como estamos sin hacer planes, sin saber cuándo vamos a poder hacer algún plan. En una cuarentena donde felizmente la gente cercana a mi está bien. Está bien y además podemos ayudar a los que no tanto. Ese es un privilegio que hay que agradecer cada día.

Pero qué hacemos con tanto ‘cuando’ que ya pasó por nuestra vida. Tantos cuandos que segurmente me han hecho perder experiencias, amigos, amores, oportunidades. Ya nunca lo sabré. Nunca sabré que hubiera pasado si ese cuando lo hubiera hecho en el momento. Y ya fue. Ya no importa.

Pero empieza a importar lo que viene después de esta nueva y única experiencia llamada coronavirus. Porque ya nos puso la vida en la cara que en cualquier momento cambia todo. Y para todos.

Nadie dice que ahora iré por la vida diciéndole a todo el mundo lo que nunca dije y haciendo todo lo que quiero, lo que no hice y comprando lo que me da la gana, pero sí viviré más el día  a día, haré un mejor equilibrio de las cosas. Me esforzaré por dar un poco más para lograr más y mejores respuestas, nuevos resultados, nuevas experiencias.

Cuando encuentre una foto, subo este relato.

Tell me cuando cuando cuando