Fetiche? No creo.

Ridiculez, sí. Me gustan mis pies, qué puedo hacer. Odio los pies del resto, pero los mios me encantan. Y no me da vergüenza decirlo. Les hice fotos y todo. Y aquí están, en un pequeño espacio de este blog, que es de todo y nada. Así que todo vale, hasta el capricho de publicar fotos de mis pies.

pies

 

Fetiche? No creo.

TODAS SOMOS PRINCESAS

[2015] 9e56745ee59b35d6d292ae81b97efdd4 Del amor. Del desamor. De la comida chatarra. De las ensaladas. Del bronceado. De las fiestas. De los bares. De las reuniones en casa. De los viajes. De las vacaciones. De batir record de novios. De batir record sin novios. De hablar sin parar. De no decir nada. Del conflicto. De decidir por los demás. De no decidir nada. Del trabajo. Del jefe. De la casa. De llegar tarde. De la puntualidad. De organizar las fiestas. De ir a todas las fiestas. De malograr todas las fiestas. De los chicos. De las chicas. En fin, seguro tienes mil princesas más dando vueltas y patinando en tu cabeza. Pero por más princesas que seamos, siempre queremos más, queremos ser la otra, queremos lo de otras princesas. Queremos lo de las reinas. Ahora, es algo archi conocido que nadie está contento con lo que tiene, con su reinado o principado. Y nos enseñan o nos machacan que debemos estar satisfechas con nosotras, con nuestra vida, con nuestro cuerpo. Satisfechas y orgullosas. Y la verdad no se por qué. Sería un poco aburrido no pedir más. No querer lo que ella tiene o el shampoo que ella está usando. No reclamarle a la vida. No quejarse. No querer el príncipe de otra. O simplemente querer su cartera. Hay algo que no está equilibrado. Algo que no enseña ni Disney ni Paramount Pictures. Pero que sí te enseña la vida. Tu vida. Tu casa. Tu colegio. Tu Universidad. Tu trabajo. Tu compañero de oficina. Tu novio. Tu novia. Tu mascota. Y la reflexión principesca nació del simple hecho de querer entender a otras mujeres (porque a los hombres creo ya no se les entiende solo por ser hombres). Y ahí darme cuenta que lo mejor es no interferir en reinos, pero sí joderlos. Sí andar husmeando. Alucinando. Interrogando. Escuchando. Y así, me sigo inspirando.

TODAS SOMOS PRINCESAS

Amor Base Cuatro (2015)

95ac264969b71d07cecacc72e645f278

Aquí estamos, en la base cuatro. Bien parada como se dice. Y días antes leía –en mi relato de hace unos añitos- cómo andaba la vida allá en la base tres. Nunca pensé decir y menos escribir esto, pero estoy feliz en la cuarta base. Mi terror a envejecer se está comportando bastante bien. Y viendo más allá de lo evidente, al parecer parte de está serenidad vestida de un cuatro, tiene mucho que ver con “evadir” ciertas responsabilidades. Y digo evadir entre comillas porque nunca estuve conciente de andar por la vida con un algún tipo de máquina evasora de matrimonios y de hijos.

Estos últimos días llenaba unos formularios donde al marcar “soltera”, se acababa la entrevista (funny) y en el banco me pregunta el chiquillo en ventanilla: “¿Algún hijo bajo su responsabilidad económica?”… respondí: “No” y en ese segundo que me miró, pude sentir que me decía algo telepáticamente, algo que no pude descifrar (felizmente, creo).

Otra cosa curiosa pasó estos días también. Hay algo que nunca hago o evito lo más que puedo: tener serias conversaciones de política o policiales con los medios de comunicación itinerantes: los taxistas. Pero esta vez no se por qué me provocó, pensé que dándole confianza evitaría que le caiga mal y bueno, finalmente le hablé porque sí. Me enteré de su hija de 3 años que no ve seguido, de su mujer con la que no vuelve ni loco, de la discoteca en Risso que pasan música moderna, que tiene 40 años, lleva casi dos años solo y que va a terminar casado con su carro según él.

¿Y usted? ¿Casada?… no… ¿Tiene familia, hijos?… no… cri, cri, cri.

Ahí terminó mi experiencia del diálogo taxista.

Y lo que me doy cuenta es que esta parte del Amor Base 4, me toma desprevenidamente relajada y que son los demás los que tienen un issue al encontrarse con un mujer soltera y sin hijos en esta etapa de la vida, por más que vivamos la vida “hipster”, “nice & easy” o whatever.

Tengo amor (360º), trabajo, salud y una buena vida. Lo demás llegará por default. Así es el Amor en la Base Cuatro, MI BASE CUATRO.

Amor Base Cuatro (2015)

El Extraño? Mundo del Amor #1

strangelove-burlesque

¿ESTOY MEJOR SOLA?

Estar sola ¿es realmente mejor que estar mal acompañada?

Quién decide. Tu razón o tu corazón. A veces por tener el control terminamos decidiendo algo que no nos corresponde. Las malas compañías sólo existen en esa frases cliché que nos han repetido nuestras abuelas y las novelas. Hemos crecido creyendo que somos complicadas, pesadas, exigentes, manipuladoras. Que cuántos más años, más pesa nuestro currículum. Que hay que esperar al hombre perfecto (que espero sepan no existe). Y hoy me doy cuenta que con toda esa experiencia curri y extra curricular, si te toca un partner relajado y práctico (como la mayoría de hombres), pasas cómo practicante.

Es mejor que no te creas la PHD de las relaciones y que nadie va a pasar el curso contigo. Experimenta. Cambia. Reemplaza. Reconstruye. Construye. Deja pasar y deja que se queden. Te aseguro que ellos están más asustados que nosotras y definitivamente no quieren desaprobar.

HABLANDO DE ESTRATEGIAS (PERDÓN, DE AMOR)

El amor es una categoría de la vida donde todo está friamente calculado.

Cada palabra. Cada movimiento. Cada acercamiento. Cada roce. Cada mirada. Cada distanciamiento. Sin saberlo ya nos hemos metido en el Plan Estratégico del Amor, un trabajo diario que nunca termina y cada vez con más «problemas por resolver», un trabajo 24/7, con o sin pareja. Siempre escuchamos que «ser tú misma» es la mejor forma de conquistar un hombre, pero yo no estaría tan segura, salvo que nos hayan criado los lobos en el bosque y no tengamos ningún filtro para hacer o decir las cosas. Lo que realmente hay que hacer es tener la estrategia adecuada para que el chico crea que eres tú misma. Una vez que estás con él, no se, tres, cuatro años?… ahí yo creo las cosas empiezan a caer por su propio peso y empiezan a salir mil millones y medio de «tú mismas». Y eso está bien, yo creo que si queremos que algo salga bien, en la guerra, en el amor, en el trabajo o en tu casa, las estrategias son bienvenidas. Claro que siempre habrá quienes siguen creyendo en un amor puro, natural y sin máscaras ni poses, que la palabra «estrategia» en el amor, les sonará quaker. Pero eso es lo lindo, que todos pensamos diferente.

El Extraño? Mundo del Amor #1

Mi Juguete Favorito

Esa noche era una noche especial, era una noche de luna llena. Era una noche en la que salen los hombres lobo, los árboles en forma de mounstros, los muñecos diabólicos… y claro, lo más importante para una noche así son los efectos especiales. Para eso, eran suficientes los ronquidos de papá. Todos en la casa dormían. Todos, menos yo. No eran los hombres lobos ni los mounstros imaginarios, lo que me tenían despierto. Era la puerta de mi cuarto. Era yo sentado en mi cama, mirando la puerta de mi cuarto. Para ser más exacto, era yo aterrorizado, sentado mirando la parte de abajo de la puerta de mi cuarto. Lo que veía eran unos pies diminutos caminando de un lado a otro y que golpeaban de vez en cuando pidiéndome entrar.

Uno, dos, tres… cuatro pasos. Sólo son cuatro pasos hasta la puerta. Sólo tengo que pararme, caminar cuatro pasos y abrir la puerta. Eso era todo. Y eso fue todo lo que hice. Casi sin abrir los ojos corrí a abrir la puerta y con la misma rapidez la cerré. Fue en ese momento que vi una pequeña sombra correr hacia mi y desaparecer por debajo de mi cama.

«¡Sergio, a desayunar!» El grito de mi mamá me despertó. Estaba asustado, empezé a recordar lo que sucedió hace unas horas en esa noche de luna llena. ¿Había sido una pesadilla? ¿Una broma -de pésimo gusto- de mi imaginación?… o todo lo que ví, sentí y escuché realmente sucedió. Y si fue así ¿qué pasó? Sólo se que me quedé dormido.

La mesa del desayuno era un domingo totalmente normal. El jugo, el café, la leche, los panes y el periódico. Lo único raro en ese domingo era yo.

«¡Sergio, no encuentro tu taza… ¿la has visto?… ¿qué te pasa, no dormiste bien?

No podía hablar, y menos contar lo que había vivido. Nadie me iba a creer. En esos momentos sabía que podía confiar en alguien: en mi juguete favorito. Un luchador de artes marciales -el mejor-, que usaba un pañuelo negro en la cabeza y uniforme rojo. Se llamaba Chi-no. Un verdadero súper héroe. Vencía a quien se cruzara en el camino luchando con sus propias manos, no necesitaba armas. Pero ahora el súper héroe tenía que ser yo, tenía que entrar a mi cuarto a buscarlo. Y no sabía lo que podía encontrar ahí adentro. Respira profundo. Cuenta hasta tres. Los fantasmas no existen. Por fin logré entrar, no encontré fantasmas pero tampoco encontré a Chi-no. Busqué por toda la casa, en cada habitación, en cada cajón, debajo de los sillones, en el carro, el jardín, llamé a mis amigos. Pero nada, no aparecía. No podía entenderlo, Chi-no jamás se había separado de mi y hoy simplemente no existía. Se hizo de noche, la noche más triste de mi vida.

Antes de dormir busqué a Chi-no debajo de la cama, estiré mi brazo recorriendo todo el piso y nada. Cuando pasé mi brazo por segunda vez, simplemente quedé paralizado. Algo o alguien ponía a Chi-no en mi mano. Lo agarré muy fuerte y me paré de un salto al costado de la cama sin saber qué hacer. Yo sólo seguía apretando muy fuerte a Chi-no cuando algo empezó a salir de abajo de la cama. Yo no hablaba, no me movía. Pensé que todo pasaba dentro de un sueño que empezó esa noche de luna llena. Ese “algo” que salía de mi cama tenía cuerpo y un rostro que me miraba asustado. Era un duende. No lo podía creer. Nos quedamos mirando un buen rato. Estaba vestido totalmente de amarillo, no tenía pelo, su cabeza era alargada y con unas orejas enormes. Los dos nos seguiamos mirando asustados, hasta que le logré preguntar muy bajito y con voz temblorosa: «¿Qui-quién eres?». Inclinó su cabeza ligeramente a un lado y pude sentir en sus ojos que empezaba a confiar en mi, que era un duende indefenso y que podría necesitar ayuda.

monster_under_the_bed_by_Nicnivin

Trate de hablarle más. «¿De dónde vienes? ¿Tú te habías llevado a Chi-no?. Pero él no me hablaba, me seguía observando y empezó a sonreir. Mientras le miraba a los ojos sentía que me hablaba sin palabras. Podía entender lo que quería con sólo mirarlo. Se sentía solo. Había cruzado sin querer a otra dimensión, a la dimensión de los humanos. En una noche de luna llena como la de ayer, hace muchos años él estaba en su bosque, se alejó de sus amigos y sin querer llegó hasta aquí.

Luego empecé a ver una profunda tristeza en sus ojos. Ya nunca más iba a poder regresar a su hogar. Nunca. Y tampoco podría vivir como duende entre nosotros, los humanos. Quería abrazarlo, quería decirle que podía quedarse conmigo, pero él sabía que esa no era la solución. Él debía renunciar a su alma de duende y para que no muera, yo debía tomar una decisión: convertirlo en mi juguete favorito.

Al día siguiente nadie entendía por qué había cambiado a Chi-no por un muñeco vestido de amarillo y con una sonrisa eterna en los labios.

Mi Juguete Favorito

Palabras. Palabras. Palabras. Que quisieron ser poemas. > 1997 – 2000

4654424717-cf0f293c2e

2000

Desde el fondo de la noche
Mojada y sin sentido común
Me entrego
A tus instintos básicos y desesperados
Acariciando el límite
Al que nunca quise llegar

Atrás
De cada una de tus palabras
Quedan arrastrándose
Mis pensamientos de odio
De sangre
Y de entrega
Me revuelco
En mis contradicciones
Para terminar
Escupiendo tu nombre
Eterno y desprotegido

1999

Aquí te amo
Dejando a media voz
Mis palabras
Tratando de imaginarte
A lo lejos
Aquí te espero
Sin saber donde ir
Y tratando de regresar
Lentamente

Sabes
Que te quedas
Olvidado por mis besos
Se que me voy
Saturada de tu deseo
Ya no hay despedidas
Con llantos infaltables
Ni promesas
De un futuro
A lo final feliz

Hoy trato de entender
De seguir tus movimientos
Y encajar
En tus piezas
Hoy trato
De amarte aún más
Hasta perderte
Y volverte a encontrar
Hasta abandonar
Mi soledad en la tuya
Hoy busco tu sombra
Para llenarla de mi cuerpo
Y seguir tus pasos
Hoy trato de encontrarte
Para perdernos juntos

23 abril 97

mira

como brillan todas las luces

se golpean unas contra otras

cada vez me alejo más

degradación interior

demasiado interior

quiero unirme a ti

mutilar tus palabras

y que dejes ver tus luces

sólo las verdaderas

las que pueda apagar y prender

pero te toco

y me sigo alejando

sigo perdida

24 abril 97

déjate caer

sin movimiento

sin vida

almacenado en mi pecho

déjame sentir

que ya no estás

por favor

en algún lugar de mi mente

todo lo tienes impregnado

todavía no se quién eres

quién me toca

quién jadea

duele

no se quién eres

no se si quiero saberlo

hasta dónde me pueden llevar tus pies

no tan lejos como puedan llegar mis alas

28 abril 97

dónde estaremos

cuando abril se vaya

porque nos tuvo que tocar tan frío

por qué a nosotros

sabías demasiado

y abril se acaba

todo se acaba

se que alguna vez prometí escribirte

pero la tinta se acaba

y también mis versos

6 mayo 97

se que alguna vez

se hundieron mis ojos

pero el ácido se evapora

y vuelve

se que alguna vez

prometí dejarte

pero no puedes abandonar lo que es tuyo

lo que dejaste resbalar

en un descuido

el rey nos observa

cuídate del frío

de la soledad

el rey nos va a llevar

por la calle

por tu cuerpo

por tu sangre

yo quiero ir con él

pero no quiero ir sola

en silencio

sin dolor

no podría dejarte

a ninguno

torcidos por la realidad

el rey no se olvida de nadie

>>>>>>>>>>>

Tu mirada. Tu piel. Tus gestos. Tu desesperación. Tu agresividad. Tu ternura. Tus labios. Tus dientes. Tu lengua. Tus dedos. Tu impaciencia. Tu deseo. Tu erección. Tu silencio. Tus gemidos. Tu peso. Tu facilidad. Tu rutina. Tu sudor. Tu aliento. Tu saliva. Tu sueño. Tus ronquidos. Tu cansancio. Tu jadeo. Tus posiciones. Tu experiencia. Tu terquedad. Tu sacrificio. Tus movimientos. Tus susurros. Tu semen. Todo, como el mar, me pertenece.

>>>>>>>>>>>

20 mayo 97

rogue que no te fueras

insistí

en silencio

con el rostro humedo

besándote por última vez

pensando que nada es para siempre

Palabras. Palabras. Palabras. Que quisieron ser poemas. > 1997 – 2000

Relatos de Emergencia > 2014

425.greys.anatomy.lc.120108

#1

Amenza de aborto. Pensé por qué meterse en estos problemas. Por qué jugar a ser mayores. Llega ella a buscarme por un sangrado. 19 años. Estudia y trabaja en un call center. Y además lleva 10 semanas de vida en su vientre. Llega él. 19 años. Estudiante. Casi llorando, no quiere verla sufrir ni perder a su primer heredero. Me conversan. Yo pregunto. Indago un poco más sobre sus vidas. Cómo llamar a la mamá de esa chica que puede ser mi hija a decirle que está apunto de perder a su nieto. Me cuentan que no tienen dinero. Pero aún así no los veo complicados, los veo felices. Con la desesperación de salvar una vida. Les di una ambulancia y medicinas. Al día siguiente él va a agradecerme mientras ella está salvando a su bebé en el hospital. Quieren tener a su hijo.

#2

Una chica inglesa. Feliz de vivir en Lima y de tener un novio macho latino peruano. Celoso por supuesto. Llega con un corte en el dedo sin cicatrizar hace más de una semana. La curo. Le hablo. Me habla. Me dice que le gusta que su novio sea celoso y como para dejarlo marcado con sangre -literalmente- tiene su dedo. Qué pasó exactamente, no se. Solo bromeo con ella diciéndole que mi novia me pega. Le causa gracia, así como le causó gracia los celos y su dedo cortado.

#3

¿Qué puedo aprender de ti? Me pregunté internamente atendiendo a mi paciente lingüista. Un devorador de libros. Mientras trataba de aminorar sus males físicos, decidí que podría aminorar mis males literarios. Y me atreví a preguntarle, qué podría leer, qué me podría distraer de este mundo. Algo nuevo. Algo que venga de alguien que los libros son su razón de vivir. Murakami, me dijo. Kafka en la Orilla. Y hace poco venía escuchando sobre “un tal Murakami”, se que mi novia ya terminó de leer un libro suyo. ¿Conicidencia? ¿Buen augurio? Murakami será.

#4

¿Qué es la tristeza? La verdad nunca supe. Nunca me tocó. Nunca la toqué. Alguna vez quise por ahí coquetearle, pero no pasó de ‘one night stand’ hasta hoy. Vi como distraída caminaba hacia mi consultorio. Como sonriendo escondía lágrimas que mojaban algunos recuerdos. Vi como Don Javier se sentaba frente a mi, sin mirarme, pero con ganas de hablar. Y yo con ganas de escucharlo sin estetoscopio ni cartel de médico.

– Ya tengo mis resultados, ya se lo que me pasa, ya se lo que tengo. Tengo Alzheimer. Y tengo una soledad en el corazón que me mata. Tengo tristeza en todo mi cuerpo. Hoy vi una gaviota y ya no me importaron mis resultados. No me importó lo que empezaría a olvidar. Me estremeció lo que empecé a recordar. A ella. Al amor de mi vida. A los días que pasábamos mirando gaviotas. Le encantaban las gaviotas porque son monógamas me decía. Hasta que la muerte las separe. Y ya nos separó. Después de cuarenta años juntos como gaviotas. Como las gaviotas que le gustaban ver por la ventana. Espigadas. Felices. Cómo tú mi amor. Nunca te voy a olvidar. –

Esa tarde en mi consultorio, escuché como nunca.

Relatos de Emergencia > 2014

Amor Base Tres > 2004

barbie-ken-before-sex-large-msg-130001690095

Amor llamando a base. Amor llamando a base. Base no responde, que raro. O es el amor el que no sabe llamar.

Cuando no se tiene, el tan manoseado amor después de los treinta ya no es amor, es una especie de pantalla, es un yo también puedo (y quiero?) lo que ella tiene. Es tratar de entender por qué recién se nos explica o recién entendemos que el amar es un arte, ahora que ya no tenemos ganas ni tiempo de aprender y menos de estudiar. Y sobretodo, ahora que es tan difícil encontrar alguien que nos enseñe y nos tenga paciencia.

El amor base tres es el dudar si realmente existe, si realmente va a existir en nuestras vidas demasiado ocupadas. Es el ponernos por un desquiciado instante al nivel de Angelina Jolie –si ella adopta por que yo no-. es el ir pensando en el padre del pobre hijo sin padre. Inteligente, no demasiado feo, sano y conocido por supuesto, para no tener que dejar unos miles en el semen bank.

El amor base tres es el pensar que cada amante será el último, el prometer ya no meterte con alguien conocido, convencerte que tiene que llegar uno nuevo, uno no contaminado. hasta que llega ese nuevo y a los 15 días pasa al equipo de los conocidos.

Después de uno, dos, tres, cuatro o los que creas convenientes de esos chicos que pasan por tu vida y por unos momentos, sólo por unos momentos, se vuelven en el “y si fuera el amor de mi vida”. Y si con este me quedo? Y muchas veces no eran the one. Esto pasa mucho en el amor base tres, sabes en ese subconciente colectivo social que tienes que quedarte con uno, pero ya. Pero a la vez necesitas un hombre all inclusive, ya a estas alturas no vas a pagar extras, o todo o nada, una versión bastante rara de encontrar. Y claro, cuando no la encuentras, te empiezas a conformar con lo que traiga el paquete.

De niña nunca soñé con casarme y tener hijos, me gustaban las historias de Barbie saliendo a fiestas con Ken y sus amigas, pensaba era una vida divertida. Ahora en mi base tres y viviendo una vida de Barbie –desgraciadamente sin su cuerpo-, no niego me gustaría encontrar the one all inclusive, sin desesperación ni depresiones a lo Bridget Jones, pero creo ya estoy preparada para recibir la llamada a base y esta vez sin interferencias.

Amor Base Tres > 2004

what’s love got to do with it > 2004

Cada vez que te veo, pierdo el control. Me gustas demasiado. Y lo que sigue es una cantidad considerable de elogios y promesas que saben bien pero no llegan a digerir, no llegan a ser parte de esa cadena alimenticia que te lleva al amor. Es lo más romántico de una película con Meg Ryan, pero es sólo eso, lo más romántico, el trailer, pero jamás la película completa. Que hace falta para que una vez que compramos las entradas, nos quedemos hasta el final, con refill de canchita y todo. Tina Turner tenía razón, no tenemos ni la más mínima sospecha de lo que el amor tiene que ver en todo esto, aunque hagamos creer que sí.

what’s love got to do with it > 2004