Homeless

Tienes dónde vivir, dónde llegar. Dónde llamar, dónde comer.

Tienes una oficina donde vas a diario. Amigos a quienes escribir, hablar, salir.

Tienes personas que te extrañan.

Y ni te enteras.

Tienes café todas las mañanas.

Hay personas que miran la misma luna que tú.

Hay personas que miran la misma luna que tú

Y que además piensan en ti mientras la miran.

Hay quienes sienten tu energía.

Hay quienes quieren verte y te ven.

Hay quienes quieren verte y no se atreven a intentar.

Y aún así sientes que algo te falta. Que alguien te falta.

No te ubicas y no importa. No esta mal ser homeless mientras encuentras tu propio hogar.

Lo más probable es que la vida te está preparando la cancha, te está construyendo un apartamento que por ahora está en planos. ¿Un consejo? no lo compres en planos, no te banques una sorpresa, sigue sintiendo que no tienes donde ir, que estás como en el medio de todo y de nada a la vez.

Y espera.

En ese mundo paralelo, espera que se siga construyendo.

Y cuando esté listo, lo vas a encontrar hasta decorado a tu gusto.

Y no estoy hablando de apartamentos.

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