La vida no es corta

Y es más que probable que hayas escuchado decir lo contrario. Y varias veces. Varias veces. Y no es corta. Es que no la usas cómo deberías. La derrochas. La malgastas. No la disfrutas.

Claramente hay excepciones. Como en los terremotos, desastres naturales que no avisan. Y si alguien muere niño, joven. Se puede decir que su vida fue corta. Pero aún así, si la vivió bien, probablemente se vaya de este plano, satisfecho. Porque si te pones a pensar, quien muere no racionaliza que ha muerto o cuánto tiempo vivió, pero sí sabe mientras estuvo en vida, cómo le ha ido con ella. La famosa y manoseada ‘calidad de vida’. 

¿A qué viene toda esta filosofía?

Llega por el gentil auspicio de Séneca y su libro Sobre la brevedad de la vida dónde menciona algo parecido: La vida no es corta, es que tú la malgastas. Y me pareció genial darle la contra a todos los que dicen que la vida es corta. Todo depende desde dónde lo digas.

Entonces qué hacemos.

Empezar a vivir si crees que puedes hacerlo mejor.

Empezar a vivir la vida que quieres, mejor dicho.

Empezar a dejar el automático.

Empezar a incomodarte más.

Empezar a ver la otra parte del mundo que no veías.

Empezar a hacer lo que te gusta.

Empezar a hacer lo que no te gusta.

Empezar a aprender cosas nuevas.

Empezar a visitar más la naturaleza.

Empezar a decirle más ‘no’ a tus amigos.

Empezar a decirle más ‘sí’ a tus amigos.

Empezar a moverte más.

Empezar a leer más.

Empezar a escuchar música nueva.

Empezar a combinar más colores.

Empezar a descontrolarte más.

Empezar a dejar el control.

Empezar a trasnochar de vez en cuando.

Empezar a dormir temprano de vez en cuando.

Empezar a cambiar de ruta.

Empezar a viajar.

Empezar a probar nuevas comidas.

Empezar a conocer nuevas culturas.

Empezar a hablar con desconocidos.

Empezar a preguntar cómo estás.

Empezar a ahorrar energía (tu energía).

Empezar a equivocarte.

Empezar a alejarte.

Empezar a inventar más.

Empezar a atreverte.

Empezar a soltar.

Empezar a bailar más.

Empezar a rechazar.

Empezar a no esperar el fin de semana.

Empezar a no esperar que cambie.

Empezar a reirte mucho más.

Empezar a escribir.

Empezar.

La vida no es corta

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