La música de mis ex

Dale play al Spotify, al parlante, al tocadisco, a la casetera, al minicomponente, al equipo. Depende tu edad y de que tanto te guste la música, le habrás dado play a muchas o a pocas cosas en tu vida. En mi caso la música está siempre presente, estuvo siempre. Desde que iba de niña en el auto y mi papá escuchaba Rubén Blades, Buscando América.

Y como mi memoria no está trabajando en su máximo nivel en estos tiempos, esto es lo más antiguo que recuerdo. A Blades, Palito Ortega, Rafaella Carrá.

Los de mi edad crecimos con la música 100% ochentera, entre mis 12 y 15 años (1985 a 1987) que dicen es la edad en que se queda grabada en tu memoria y cuando más la sientes en tu corazón. Por eso crecí inventando dramas y queriendo vivirlos tal cual la canción por más que todo era felicidad a esa edad.

Aprendí hasta las letras, gracias a los cancioneros. Si las matemáticas, física y química hubieran venido en cancioneros, otra sería la historia.

Volviendo al 2025, hace unos días puse una canción en Spotify que creó una radio ‘para mi’ con esa canción y me di cuenta que no escuchaba ‘indie’ hace muchos años y disfrute cada sonido, cada letra. Y me puse a pensar, de dónde sale mi gusto por determinada música, qué me gustaba en los 80, 90, 2000, hoy. Por qué me gusta lo que me gusta. Y los ex han tenido también influencia en mi música. Los que pasaron por mi vida y me hicieron escuchar algo nuevo, algo que me gustó y se quedó conmigo y seguro también varias canciones y géneros que se fueron pronto.

Lo más probable es que la música que se quedó conmigo es la que alguna palabra o frase me impactó, me emocionó, me identifiqué de alguna forma, porque soy la que escucha la letra primero, luego la música.

Y vamos uno a uno.

De los que más se quedaron en mi mente y en mi playlist.

Mi ex compañero de salón, de la B.

Aquellos años de los cassettes, de los variaditos, los más fichos, los dorados de cromo. En el Pasaje Los Pinos en Miraflores era el lugar donde tenías que ir si querías grabar algo bueno. O en casa rezando para que el locutor no hablara encima de tu canción favorita, eso era adrenalina pura. Volvamos a mi amigo del cole que me graba un variadito, a su gusto, su elección, tomando en cuenta también lo que me podría gustar de esa selección. Y oh maravilla, ahí estaba:

‘Light my fire’ de The Doors. Ese fue mi primer encuentro con Morrison, con mi Jim.

Y como en los 80’s mi corazoncito más estaba con G3 que con Lluvia, tus besos fríos como la lluvia, The Doors en el variadito fue mi favorita. Y la segunda canción que me llamó la atención fue una de Ziggy Marley que ya olvidé su nombre.

Hablemos sobre mi ex noventero que no me dejó mucho porque era más fan de la pachanga, así que no hay mucho que contar por aquí, solo que si voy a una fiesta pachangera puedo identificar algunos tonitos. Pero lo importante de esta relación, musicalmente hablando, es que llega Alanis Morissette y su You oughta know, justo en el momento perfecto de la separación, así que disfrute cantarla a todo volumen en mi Golf noventero. Jagged little pill, un discazo.

El próximo ex importante en música me dejó lo indie, el house. Passion Pit, Cut Copy, MGMT, Zoe. Buena música, buen playlist, buenos conciertos. Justamente este playlist en Spotify fue el que me inspiró a recordar y escribir.

El baby, más rockero clásico, medio panqueque, medio synth pop, fue la pareja perfecta para bailar en casa con vino, cerveza, una picada casera y cuando hubo la oportunidad, comprar discos en la feria de Brooklyn, NY.

Este año, me hicieron escuchar algunas canciones españolas y ver sus videos, que por algún motivo no veía antes muchos videos o probablemente no lo recuerde. Me parece raro, cuando prácticamente era lo único que había para ver. Me parece prefería mirar una y otra vez los VHS con los conciertos y a Axl Rose en su shortcito blanco. Pero bueno, estas canciones españolas, si bien no necesariamente pasaron a mi playlist de favoritas, me gustaron las letras y me gustó escuchar una de ellas en una de las fiestas ‘Gorila Amarillo’, que son fiestas con música en español toda la noche, mis fiestas favoritas en los 90’s y que este año volvieron.

Después de este recorrido musical, me quedé más con el rock clásico, wave, synth pop, rock en español (es muy amplio pero ya detallar que tipo de rock en español puede ser mucho). Ganaron las discotecas Bauhaus, Bizarro de los 90’s, Nirvana, Biz Pix, Psicosis, Nébula, Estigma… a The Piano, The Edge y algunas más seguramente. Pero claro, que igual estoy open mind a escuchar otros géneros y a Ca7triel & Paco Amoroso.

No se si tú también alguna vez pensaste más allá de lo evidente, de dónde nació tu música, tus gustos. Yo, primera vez.

La música de mis ex

Entre el calor y otros demonios

Febrero empezó hot con la temperatura alta y con la vara alta también. Qué te preocupa o qué ocupa más tu mente… dónde veranear, dónde conseguir las promos de Aperol, dónde mostrar tu bronceado, donde comer el vero gelato italo limeño, donde alquilar casa de playa, que diablos hace ‘Al fondo hay sitio’ en China, cuál será el próximo hit de Tito Silva y lo más importante, tan tararaaaannn…. si todo bien con tus resoluciones para este 2025.

Todo bien con calatearse un poco para el astro rey, pero el verano es un elemento distractor que justo llega a este hemisferio iniciando el año, es el amigo que hace bulla, que le gusta la juerguita, que dices ‘uff qué calor’ y ya tienes dos heladas al frente. Hay que mejor estar atento, enfocado, para que no te jale las patas ese amigo endemoniado que te puede alejar de los objetivos del año.

Si no tienes una meta específica, hiciste un vision board, escribiste tus resoluciones, estás en nada. Y es en serio, el año y la vida se van como si los persiguieran los del Tren de Arangua. Lo mejor es que no te roben los días y mucho menos los años. Esta vez si hay algo que quieres lograr, no te distraigas ni bajes la guardia como yo ahora que acepto humildemente que me distraje por un momento alejándome de este relato, al escuchar Electric Feel de MGMT en mi parlante cercano, que automáticamente me hizo llevar mi mano derecha a la copa de vino cercana también.

Todo bien, después de un par de sorbos, una cantadita y movidita sobre mi sitio, volvemos a lo que estábamos y es a no perder el rumbo, focus on yourself, en ese feeling que te trae el 2025, un año especial, al parecer con tanto movimiento de astros.

Cada día dale así sean 20 minutos a tus objetivos y deja para los memes eso de que ya llegó Julio, después de marzo todo pasa volando, mejor no saco el arbolito de Navidad y mucho más etcétera. Esa frase nostálgica de ‘La Vida es HOY’ es lo más real que puedas escuchar en estos tiempos de Elon Musk, meteoritos y más.

Happy Lima summer!

Entre el calor y otros demonios