Ahora todo está como loco, desquicio, caos. El mundo está como un adolescente, con todos los sentimientos revueltos, rebelde, obediente. Como una mujer con menopausia, con calor, con frío, con calor extremo, con los cambios de humor de un minuto a otro. Hoy lloro. Mejor no. Mejor me río y mañana lloro, si no me olvido antes. Y también podemos sumar las lunas en escorpio, las alineaciones de planetas, los meteoritos cayendo, sinceramente, una distracción y nos podemos volver cucú.
Por un motivo sea astrológico, hormonal o mental, todos deben estar pasando por algo que los mueve. Me atrevo a decir que cada uno está bailando a su ritmo, pero se está moviendo y que ese movimiento telúrico interno sea para bien. Cómo bien dice mi terapeuta: todo cambio es una crisis, chiquita, grande, 2 x1, como venga, está bueno recibir los cambios con besos y abrazos.
Ayer un sol resplandeciente.
Hoy todo gris.
Lindos días ambos. Cada uno con su encanto.
Solo hay que saber cómo vivirlos.
