– ¡Me voy!
– ¿Ya?
– ¿Te toca?
– ¿Dónde vas?
– ¿Estás segura?
Buuuuaaaaa… se escuchó en la sala de parto. Era yo, naciendo y pensando ese 10 de noviembre: ‘Hoy es mi primer día de libertad’ o ¿el primer día de encierro? De ti depende, también pensé, de ti depende.

«…No existirá jamás la libertad
Pues desde el vientre sois cautivos ya…»
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